With the blooming of internet commerce and
international media, Spanish translators have become increasingly in demand for
web content and media content translation for the Spanish market. However, with
more than fourteen dialects spoken in as many as 21 different countries, a
standard variety of Spanish which can be understood by most consumers is a
challenging task to achieve.
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Entonces, ¿qué
variante del español gana la carrera por el primer puesto en la predilección de
nuestros clientes? La respuesta es muy clara: la variante que vende más. Una
vez aclarado este primer punto, la siguiente pregunta—lógicamente—es ¿cuál es
la que vende más? Ése es nuestro mayor problema, pues no existe una variante
del español que se acomode al uso de todos los hispanohablantes. Lamentablemente,
el místico “español neutro” no ha sido establecido aún. A pesar de la loable
tarea de los distinguidos señores de la Real Academia Española, los vocablos
propios de los distintos sectores geográficos siguen vigentes como parte
esencial de la cultura de la región en que se hablan. Afortunadamente, existen
corporaciones multinacionales y multimedia que localizan su producto para la
mayoría de las variantes del español en sus diferentes países; pero la mayoría
no ha dado ese paso aún. Es nuestra tarea encontrar el punto justo entre
contenido, contexto y buen gusto para que el producto no pierda el sabor que
tiene en el idioma original y a la vez sea atractivo para un amplio espectro
del mercado hispanoparlante objetivo.
Puntos a tener en cuenta al localizar para el
público hispano en general:
·
Conservar
el mismo “tono” del original (divertido, técnico, formal, etc.)
·
Evitar
regionalismos
·
Conservar
consistencia en los términos
·
Investigar
posibles expresiones inadecuadas
·
Tener
en cuenta al lector en todo momento
Existen muchas
herramientas que están a nuestra disposición a la hora de traducir o localizar
texto con la mente puesta en un “español neutro”. El diccionario en línea de la
RAE es un recurso indispensable pues ofrece información extra, como
regionalismos y excepciones. Sin embargo, un diccionario convencional aporta
ejemplos que pueden aclarar aún más el uso de una palabra. Otros recursos muy
buenos son wordreference.com (me encantan las listas de sinónimos y los
comentarios en los foros) y wikipedia. Luego de obtener los resultados de la
búsqueda, es bueno evitar la tentación de utilizar palabras con las que estamos
familiarizados y prestar atención a los posibles regionalismos. Normalmente, la
primera acepción es la más generalizada. Por ejemplo:
rent1 /rent/ sustantivo uncountable or countable [1]
(for accommodations, office) alquiler m, arrendamiento m, arriendo m, renta f
(esp Méx)
(for boat, suit) (esp AmE) alquiler m, arriendo m (esp Andes), renta f (Méx)
La mejor opción para “rent”
en este caso sería alquiler, puesto
que es la primera acepción. Sin embargo arrendamiento
y arriendo también son opciones
válidas. La opción renta no es buena
porque es un regionalismo de México.
Ésta es solamente una de las
tantas técnicas que el traductor debe implementar para acercarse al español
estándar que asegura la satisfacción del cliente, y más importante aún, la
amplia aceptación del mercado hispanohablante. Debido a la fluidez de la
comunicación en línea y el contacto entre los diversos dialectos, se va perfilando
una variante neutra. Hasta entonces, la colaboración y el intercambio de
experiencias entre traductores harán posible una mayor comprensión y
estandarización del español.